
Hay días que preferiría que todo hubiera sido distinto, ya sabes, hay veces que te equivocas y quieres borrar tus errores, pero es imposible. Pues eso me pasa a mí todos los días, que quiero borrarlos del mapa cuando la cago, pero se me hace imposible, y las consecuencias pueden conmigo. Y al final la que desaparece del mapa tengo que ser yo. Así que solo queda un camino: afrontarlo y seguir hacia delante. Que me mate el puto remordimiento de echarte de menos y que me joda la distancia todos los días desde que me marche, pero sé que mi mayor error de todos los días fue quererte demasiado y depender de ti... de alguien imposible. Y ya sabéis, lo imposible, duele. Y más si lo quieres más que a otra cosa, todos los días de tu vida.