YO ESCRIBO POR ODIO.

Echar de menos, querer de más.

Y que sabrás tú de alturas, que nunca has volado a tres lunas de distancia con sus polvazos de hada. Y que sabrán tú de amor, y que sabrás tú de él. Que no haz perdido el alma por su ausencia, el norte por su olor en la almohada, ni la cabeza al ver que se aleja de ti y no vuelve. Le he llorado más de lo que tú le reirás nunca, te llevo veintitrés infartos de ventaja. No es por ser prepotente, ni posesiva... pero no creo que nadie merezca más que yo, cada uno de sus lunares, sus despistes pasotas, esa manera de caminar; reír, querer y hablar.