YO ESCRIBO POR ODIO.

Tal es el problema, como la vida misma.

Yo también te quiero, dijo. Ella respondió : "¿ En cada instante de luz y oscuridad? ¿ En cada parpadeo de las estrellas? Porque yo  te quiero mientras duermes, cuando abres los ojos por la mañana. Te quiero en todo momento y ese es nuestro problema, porque no antepongo nada por ti, porque contigo se acaban las prioridades… Y eso no te pasa a ti. Y por eso  no te quiero como si fueras lo dulce, si no la sal. Como esas flechas rotas que propagan el fuego: Te quiero como se quieren ciertas cosas oscuras, secretamente, entre la sombra y el alma.

El maldito problema está en quererte como la planta que no florece y lleva dentro de sí, escondida, la luz de aquellas flores, y gracias a tu forma de querer vive oscuro en mi cuerpo el apretado aroma que ascendió de la tierra una noche de abril. 

Te quiero sin saber cómo, ni cuándo, ni de dónde. te quiero directamente, sin problemas de orgullo:  así te quiero, porque no sé quererte de otra manera,  sino así de este modo en que no soy ni eres, tan cerca que tu mano sobre mi pecho es mía,  tan cerca que se cierran tus ojos con mi sueño. No sé si con esto te valdrá. No sé si me explico , la verdad…