Un día más, el mismo sol, la misma mierda. Me despierto, otro día más y miro a mi al rededor y nada o todo ha cambiado. Esperé despertarme con un "Buenos días" y lo que pasó fue, la melodía del despertado se adueñó de mi oído. La almohada aún no se había secado, estaba puesta la misma canción del día anterior, las uñas medias pintadas. Y como ya hable antes, los cascos puestos sonando mi canción favorita, esa que siempre está ahí... esa canción que te dice que vales oro y que no cambies. Pero yo intento cambiar, una y otra vez , cambiar mi mal humor, intento que vuelva la paciencia que un día tuve, el no echar todo a perder por ese puto orgullo... Y no voy a mentir, volví a esperar que cuando despertará todo fuese un sueño y no, desperté y vomité, vomité realidades. Y que joder... MALDITA SUERTE DÓNDE ESTÁS, TE FUISTE DE AQUÍ... YA NO TE ENCUENTRO.