YO ESCRIBO POR ODIO.

Seguir y continuar.




Que no te cuenten historias. La mayoría se inventaría hasta lo que no necesitan; mientras, yo me inventaría sobre tus costillas. Contacto directo, sin indirectas, no se trata de esconder las ganas, y yo te demuestro hasta las que necesito y no se encuentran, me las invento de carrerilla, mal y tarde. Como el cariño recíproco, y otras historias que no me apetecen ya ni averiguarte de lejos. Todos en este absurdo mundo de interés, quieren hasta lo que no necesitan, aunque lo nieguen. Por naturaleza somos egoístas. Y yo que sólo quisiera vivir sobre tus costillas... mientras a ti te cuentan historias, te inventan, te reinventan, te afirman y reafirman. Yo, no quisiera perderme tus detalles, no olvidarme ni de un solo lunar de tu espalda, ni de cada centímetro de tu piel en contacto con mis manías, y esas historias que tanto me invento en mi cabeza. Pero hay que reconocerlo: hay historias imposibles, historias que solo duran un día, historias que duran un año, historias que desgraciadamente hay pocas, y son de esas  que duran toda la vida, esas historias que nombra un cura en las películas, cuando dice:  hasta que la muerte os separe. Esas que no están  mal si las inventas despacito, con buena letra y con cada lunar. Pero como ya sabéis, que en todas las historias posibles en este mundo, siempre tendrá lugar esa persona que quiere más, que se enfrentaría a todo, y a todos sin importarle nada, con tal de defender su amor. Pero en este absurdo mundo, queda muy poca gente que lo haga, así que vivir vuestra historia como si fuera la última, ya dure un día, un mes un año o toda la vida. Y recordar que si os caéis nunca es tarde para volver a empezar de cero.