
Quiero tener contigo un para siempre. Que no tenga limites ni barreras. Que lleguemos a tocar el cielo más lejano posible. Que rocemos con las manos abiertas las estrellas que arden de fuego. De nuestro fuego. Quiero que no tengas control sobre tus te quiero. Quiero que tus besos sepan mejor que los helados, que sean de todos los sabores. Quiero que cuando me conviertas en la persona más feliz del mundo, suene nuestra canción favorita. Y que en ese momento seas incapaz de levantarte he irte porque estarás demasiado ocupado haciéndome sonreír como nunca nadie lo había podido hacer... Quiero que me acaricies hasta que los dedos se te cansen. Que duermas todos los días conmigo. Quiero que tu cuerpo sea mi colchón, y tus labios mi almohada. Quiero sentir llover mientras nos reímos haciendo una pelea de cosquillas. Quiero que te conviertas en mi mejor amigo, mi consejero. Mi guardador de secretos. Quiero que nuestro nido de amor tenga forma de palacio, dónde tú y yo seamos los reyes. Quiero que todo lo que parecía imposible se convierta en real, y todo lo que era real se convierta en imposible. Quiero que no tengas dudas sobre mis palabras, y que confíes en mí tanto como lo hago yo. Quiero que un día, y sólo ese día, me digas que me quieres más que infinito. Más que infinitamente infinito. Quiero que me murmures que soy lo mejor de tu vida, y que comparada con el resto soy especial en todos los sentidos. Quiero vivir a tu lado y morir si hace falta en tus brazos. Quiero vivir sintiendo que somos uno. El uno más imposible.