YO ESCRIBO POR ODIO.

Un veintitrés menos uno.

Como cada día desde que me fuiste, aquí estoy, escribiéndote de nuevo. Han pasado ya los días y es duro, se hacen demasiado largos, pero estoy convencida de que ya queda poco.

Quizás ahora mismo estás viendo uno de mis mensajes o lo estas leyendo en otro sitio... que a lo mejor te acabas de enterar de que estamos a tiempo, y mañana mismo apareces por la puerta con esa sonrisa tuya en los labios, no sabes como la echo de menos.

Ojalá leas pronto alguno de mis mensajes y te enteres de todo... Estoy deseando que vuelvas, pero mientras tanto, yo seguiré escribiendo, para que cuando llegues y las leas, sientas que no te has perdido nada , y será como si nunca me hubiera ido.

Te echo de menos, pero vivo con la esperanza de que pronto estarás aquí, y volveremos a estar juntos, felices sin que haya nadie, que ni puedan hacernos daño.

Te quiero... me perdí, y he estado tan ocupada buscándole o buscándote, que no me he dado cuenta de que era yo, la que estaba perdida, pero... al final me he encontrado y me he dado un empujón necesario para salir adelante.

No voy dar marcha atrás de nuevo, llego la hora de enfrentarme a la realidad, y la realidad es que tú, yo... Las razones. Sé que sin ti esto va a ser muy duro, voy a tener que esforzarme el doble en todo, tengo que querer el doble, ser el doble de fuerte, de comprensiva, de valiente… Y el doble de sincera. Ya lo ves, eso que empezó como amigos. Hace tiempo que dejo de serlo. Quien lo iba a decir ¿eh? Pero aun así me alegro de que seamos amigos, que nos tengamos el uno al otro, que no estemos solos y perdidos por ahí. Porque por muy duro que sea el golpe sé que con ayuda podemos levantarnos y seguir luchando. Y ten por seguro que el mayor golpe fue perderme, pero ya está, me quedo con todo lo bueno. Hoy ya hace más de el doble, el triple quizás el cuádruple de un entorno de eternos que empezó, y llego el cómo acaba.