YO ESCRIBO POR ODIO.

Quién va quererme soporta y aguantar mi mal humor.

Con la duda de "¿Pero y si viene?" Hace no sé cuántos insomnios que te esperaba: cada día, cada hora, cada minuto... cada segundo que me dio ese reloj de arena. 
Te esperé como la primavera espera los ojos del sol,  como el verano anhela un amanecer con calor,  como el otoño espera ese olor a húmedo y se despide de la libertad, y sus ojos se llenan de hojas caídas en esa cara reflejada de un húmedo suelo que dejo aquel abril. El verano se encontró tarde con el inverno, y así fue como se dio cuenta que todo ese amor había llegado a su fin. Su calor,  ya no está aquí, y es que todo tiene un final, y no precisamente feliz.