YO ESCRIBO POR ODIO.

Son cositas.

¿Sabéis ese momento en que todo parece más bonito, y que cada sonrisa te acelera el pulso de una manera incoherente, desproporcionada? ¿Los gesto al rozarte la mejilla con sus dulces  dedos de la mano. Si os hablo de como os reís ante sus gracia, aunque sean una tremenda estupidez. ¿Y por qué no hablar de como te pierdes en su mirada sin darte cuenta? O por qué no mejor... cuando notas que cada canción que suena en tus auriculares tiene su esencia, cuando todo el jodido alrededor te lo trae a la maldita mente, o como anhelas su olor, ¡su puto y jodido olor!