Un día exactamente como hoy, me contaron que la luna devorará mis sentidos. Y yo respondí que cosa más estúpida... pero aun así me susurraron que las estrellas vivirán, pero no como yo, o cualquier otra persona, porque nunca tendrán que caer y levantar, nunca podrán echar de menos, siempre podrán vivir en paz. Y sí, a decir verdad, me asustaron muchas veces con la realidad. Siempre me preguntan que si es por miedo, que si lo siento, pero les respondo que sí, pero murió. Como las esperanzas que se van con el paso de los días, las ilusiones, los sueños, los sentimientos, las alegrías, las tristezas... Pero no le valió mi respuesta y siguió preguntando. - ¿tienes lastima? Yo siento lastima por mí, y a veces por ti... - ¿tienes calor o tienes frío? Yo no sé distinguir. El seguía sin darse cuenta de las sensaciones que sentía, vivía en la ignorancia, no escuchaba como mi corazón me iba a mil por hora cada vez que sus labios se movían para hacerme una pregunta, no era capaz de imaginar todo lo que me pasaba por la cabeza, y es que siempre es tan cerca pero tan lejos... Recuerdo que me pregunto que me pasaba, que mis palabras estaban siendo frías, y me dijo que prefería el calor. Levante la cabeza y le respondí que prefería el calor. Se rió y me dijo, eres calor. Y yo le dije que hoy prefería el frió. Pero seguía en su ignorancia, y no entendió ni la mitad de lo que le quería decir, no sabia todos los sentimientos que llevaba una palabra de tan sólo cuatro silabas. Siguió haciéndome preguntas, no quería alejarse, lo único que quería era ver que de mis labios saliera una sonrisa. - ¿Te gusta respirar? Amo respirar. ¿Te gusta vivir? Odio vivir. Él se quedo fijamente mirándome, pero no sabía que odiaba vivir por que no lo tenía a mi lado, porque no sabía todo lo que se me pasaba por la cabeza, ni escuchaba como cada segundo que pasaba se me aceleraba aún más el corazón. Y sí, finalmente hice como si no pasara nada y sonreí falsamente para verle feliz.
