Simplemente le recuerdo que ahora mismo podría coger y marcharme, dejarte atrás y seguir perfectamente mi camino, puedo olvidarte fácilmente y conseguir nuevos propósitos, nuevos objetivos. Puedo perder mi pasado sin olvidarlo del todo y dejándote a ti como algo completamente prescindible, no derramar ni una sola lágrima con tu recuerdo, tirar cada sentimiento por la borda y limitarme a seguir viva nada más. Lástima... que te quiera tanto que el recuerdo se haga imprescindible. Lástima, que en realidad no te quiera olvidar.
