Ha tocado fondo, y no lo sabe... Escúchame, sonríe que el tiempo corre muy deprima y es normal que a veces te pares, te des por vencido, porque ves que es imposible cogerla, que a veces hay que ir hasta abajo del todo para impulsarte hacia arriba. Entonces aprietas los dientes, flexionas las rodillas y saltas con fuerza para salir del pozo. Esa es la vida. Una constante entrada y salida en pozos imaginarios, más o menos profundos, en los que caes y de los que tienes que tratar de fugarte con el menor número de rasguños posibles. Párate las veces que quieras, que te haga falta, pero nunca dejes que te lleve una gran ventaja.
