Lunes, 3 de septiembre.
Me asome a la ventana, sigo siendo la misma chica de ayer, pero estoy cansada de serlo, pienso que quizá sea hora de dejar todo atrás, pero no me veo capaz. Sé que estoy equivocada pero no encuentro ninguna solución, haga lo que haga estoy perdida. Cierro los ojos con fuerza y dejo volar mi imaginación. Me preguntaba como sería mi vida si fuera una película, si fuera esa Julieta enamorada hasta las trancas de un joven apuesto que le prometerá amor eterno, pero ni siquiera el contaba con que un día se cansaría de su amada Julieta, y entonces él, tras un impulso se irá, se irá para siempre sin darla una explicación, la abandonaría a su suerte, en una vieja autopista, entonces solo le quedaría París, que iría a buscarla, pero él jamás le haría sentir viva, el jamás sería ese Romeo por el que vale la pena morir. Entonces volví a la realidad, sabiendo que ni siquiera la película hubiera tenido éxito.