
Lo quiero porque él es distinto a todos los demás, porque cuando me mira me podría morir en ese momento. Siento que es la persona que mejor me conoce y cuando no estoy con él, es como si me arrancaran un brazo o una pierna y no pudiera caminar, porque cuando escucho su voz y no sé que está, me sube la adrenalina efusivamente. Porque cuando escucho su nombre es inevitable que no me salga esa risa tonta. Lo quiero porque lo primero que deseo ver al despertar es su sonrisa, porque deseo tenerlo las veinticuatro horas al día, pero como eso no ocurre, lo quiero porque solo me conformo con verlo aunque sea unos instantes, porque verlo me alegra el día y saber que esta bien me hace sentir bien. Lo quiero porque su sonrisa me trasmite fuerzas y alegría. Lo quiero porque solo pienso en él y no quiero a nadie más en esta vida.