YO ESCRIBO POR ODIO.

Todos tenemos miedos, aunque lo bueno de esta vida es que casi nadie nos pregunta cuales son los nuestros.

Y yo que creía que la vida nos concede a cada uno de nosotros , unos escasos momentos de pura felicidad. A veces son sólo días o semanas. A veces, años. Todo depende de nuestra fortuna. El recuerdo de esos momentos nos acompaña para siempre y se transforma en un país de la memoria al que tratamos de regresar durante el resto de nuestra vida sin conseguirlo.