
He dejado de creer en los príncipes azules con sus castillos y he empezado a visualizar la pura realidad, muy
alejada a las fantasías de aquellos cuentos que nos contaban en nuestra infancia, aquellos que nos hacían imaginar un futuro perfecto. Y me he dado cuenta que cuanto más te dejas pisotear pensando en que así vas a ser más grande, es cuando más bajo caes, por que para tener una vida como la de película, es necesario estar en la ficción.